lunes, 11 de junio de 2012

RECORDANDO A DON ELIGIO SÁNCHEZ


FELIPE HERNÁNDEZ G.
           
            Ciudadano de su tiempo, cabal, solidario, comprometido y con sólidos principios; valores propios de los hombres rectos y sinceros. Consustanciado con todo lo que significara desarrollo y progreso para Valle de la Pascua y el Guárico en general. Nació don Eligio Sánchez García, en el caserío “La Central”, en jurisdicción de la localidad “Los Recuerdos”, al sureste de la ciudad de Valle de la Pascua en el municipio Infante del estado Guárico. La fecha de nacimiento fue el 3 de abril de 1930. Fueron sus padres, don Antonio Sánchez y doña María Ventura García de Sánchez, de cuya unión nacieron seis hijos, a saber: Eligio, Esther, Benito, Daniel, Columba, Emilia y Miguel Ángel Sánchez García.
            Como hombre de su tiempo, siguió y se guió por los senderos que le trazó el destino, según el giro que en su devenir tenía trazado Venezuela, por eso él, junto a los demás miembros de la familia emigraron a Valle de la Pascua, ciudad donde posaron su planta para aquerenciarse, en los años cuarenta del siglo XX, como consecuencia del proceso de migración rural-urbana que vivió nuestro país después de la muerte de Juan Vicente Gómez en diciembre de 1935. Migración que estuvo signada por la búsqueda de mejores condiciones de vida a través del trabajo, el estudio y el ahorro honesto.
            Completó sus estudios primarios en el Grupo Escolar “Rafael González Udis” de Valle de la Pascua, plantel donde obtuvo el certificado de sexto grado de educación primaria. Una vez alcanzado el sexto grado, se dedicó a trabajar, es así como se inició como peón agrícola, en los predios agropecuarios de los doctores Rafael y Juan Félix Ledezma Zamora, en jurisdicción de las poblaciones de Santa Rita de Manapire y Cabruta.
            En diciembre de 1953, contrajo nupcias con la que sería su eterna y fiel compañera, doña Yolanda Álvarez-Álvarez de Sánchez, hija de don Manuel Vicente Álvarez Ramírez y doña Antonia Álvarez de Álvarez. De esa unión nacieron once hijos, a saber: Manuel Vicente, Yaritza, Carlos, Ricardo Antonio, Isaura, Norelys, Ofelia, Eligio, Vicente, César y Yoleida Sánchez Álvarez. Todos, ciudadanos honestos y trabajadores, de ellos son profesionales universitarios, Carlos (médico); Ricardo (contador público); Norelys y Yoleida (profesoras).
            Como hombre responsable y con compromisos familiares, en los años sesenta, don Eligio prestó sus servicios al comerciante Jorge Hoel conocido como “El Alemán”, con él laboró como transportista de gasolina para surtir las bombas de La Vigía y la Bomba Aragua, ubicadas en la salida hacia el caserío Corozal y en la carretera nacional vía Chaguaramas respectivamente. Fue Jorge Hoel, padre de doña Olivia Hoel y del Dr. Jorge Hoel.
            Después de trabajar como transportista de gasolina, don Eligio se independizó y comenzó a trabajar por su cuenta como productor agropecuario, para ello adquirió una posesión agrícola al sur del Guárico, en las inmediaciones de las poblaciones de Las Mercedes del Llano y Santa Rita de Manapire, donde fundó el hato “El Tuerto”, predio agropecuario que fue su sueño, y que todavía conservan sus hijos como legado patrimonial tangible que les legó su padre.
            De ideas y convicciones arraigadas, católico practicante, fue un fiel militante del partido socialcristiano Copei desde su fundación, además de luchador por las reivindicaciones de los productores del campo, por ello fue miembro desde su fundación en 1945, de la Asociación de Productores Agropecuarios APADI, ahí formó equipo con Juan Moisés Padra, productor a quien le unió una gran amistad durante toda la vida. De Apadi fue casi siempre directivo y luchó denodadamente por su sostenimiento y progreso.
Otra organización a la que siempre apoyo y por la que siempre luchó, fue la Feria de la Candelaria, miembro distinguido de la organización. Durante muchos años formó parte de su junta directiva, coordinando las exposiciones agrícolas, actividad que le granjeó el respeto y el cariño de los productores agropecuarios del estado Guárico y de Venezuela.
Como miembro de la Sociedad Socorro Mutuo de Valle de la Pascua, siempre la respaldó en sus ejecutorias, razón que le mereció ser su presidente por dos períodos –electo en 1964 y reelecto en 1965-, en esta cofradía era respetado y querido por sus hermanos de causa.
A don Eligio Sánchez le sorprendió la muerte el 22 de noviembre de 1990, cuando se encontraba en la población de Las Mercedes del Llano. Apenas tenía 60 años, una muerte súbita de un infarto al miocardio. Los últimos años de su vida, todos sus desvelos los puso en función del desarrollo y progreso de su hato “El Tuerto”. Era su sueño y a él aportó todas sus energías, así como a la formación de sus hijos para hacer de ellos los hombres y mujeres de bien que son hoy.
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Con emoción recuerda doña Yolanda los años vividos y compartidos con don Eligio. Con añoranza rememora su matrimonio civil y eclesiástico efectuado en el mes de diciembre del año 1953. Enlace llevado a cabo en la quinta “Mena”, solariega vivienda de estilo neocolonial con sus inmensos patios y preciosos jardines en la calle principal del sector Guamachal, lugar donde siempre ha vivido. Con orgullo expresa que su matrimonio fue una gran fiesta, amenizada por los principales artistas de música llanera de la época, entre ellos, el célebre cantante Ángel Custodio Loyola, el “hombre del pañuelito”, el de La Mata Arzolera,  recordado y oído todavía hoy por sus inmortales canciones y joropos llaneros, entre ellos: el pajarillo, la catira, tierra negra, y muchas más. Artista que asistió por especial invitación que le formuló el empresario vallepascuense, Omar Camero Zamora.
Informa doña Yolanda, que desde su matrimonio en el año 1953 y hasta su muerte, vivió con Don Eligio y su familia, en la quinta “Mena” de Guamachal, vivienda que fue de don Martín Álvarez Veitía y de doña Filomena de Álvarez, personaje a quien debe su nombre (quinta “Mena”), a quienes se la compró en los años cuarenta del siglo XX, don Manuel Vicente Álvarez Ramírez y doña Antonia Álvarez de Álvarez.

Trabajo leído en la Sociedad Socorro Mutuo de Valle de la Pascua, el 18 de abril de 2012. Petición de la coordinadora de cultura de dicha Cofradía, Prof. Maritza Molina de Michelangelli.
Valle de la Pascua, mayo 2012.

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